Pedro García-Rendueles Rubio “In memoriam”
Con sólo dieciséis años, en una curva le aguardaba el final de su corta vida. Un desgraciado accidente de moto truncó demasiado pronto su ilusión y sus ganas de vivir.
A pesar de su corta edad, su trayectoria vital estaba marcada por algunas situaciones complicadas que le habían hecho madurar mucho antes de lo esperado para su edad; pero el cariño y el amor de su madre, de sus tíos y de sus abuelos maternos- sobre todo de su abuelo José Luis, a quien él siempre llamó “papá” puesto que así lo consideraba en realidad- habían conseguido hacer de él un adolescente feliz al que no le faltó en ningún momento el soporte afectivo y la estabilidad familiar.
Estoy absolutamente destrozada, hecha polvo y no puedo parar de llorar…
Sólo puedo pensar en lo injusto de esta ausencia; en el dolor infinito de su familia y de su madre- quien pasó también momentos muy difíciles de los cuales salió gracias al apoyo incondicional de su familia y al amor que sentía por él -, a quien la vida la ha arrebatado de forma brutal y despiadada a su único hijo.
Todavía no le he dicho nada a mi hijo mayor, quien compartió con Pedro tantas tardes y fines de semana de juegos y charlas, pero sé que cuando se entere sufrirá el mismo shock que yo he sentido al conocer la desgraciada noticia.
Desde la distancia que me separa de allí, sólo puedo ofrecerle a Pedro y a su familia este sentido homenaje que brota del fondo de mi corazón roto de dolor.
Hasta siempre:
DESCANSA EN PAZ, QUERIDO PEDRO.
“RECORDARE” Réquiem en Re menor, KV 626, Wolfgang Amadeus Mozart
